viernes, 28 de septiembre de 2012

La Voz de las Víctimas




Ha comenzado a circular la invitación para participar en la presentación del informe de la Comisión de Verdad, que fue conformada en junio de 2010 por varias organizaciones hondureñas de derechos humanos y personalidades del mundo jurídico y académico de Europa y América.

El informe de esta Comisión debió ser difundido en octubre del año pasado, pero hubo problemas técnicos y gerenciales en el Equipo Ejecutivo, que retrasaron el propósito de las Comisionadas y Comisionados en el tiempo previsto.

Sin embargo, las víctimas –a quienes se debe en definitiva el informe– han sido pacientes, tolerantes y maduras hasta nuestros días, considerando que la estructura institucional que dio el golpe de Estado sigue intacta y el golpismo como doctrina de fuerza nos amenaza todavía.

“Las víctimas han aguardado este momento con esperanza” dice el encabezado de la invitación para el acto de presentación el próximo 3 de octubre en la Plaza Colprosumah, en Tegucigalpa.

Sí, vaya que la esperanza es un activo poderoso en la identidad de Honduras, pues a pesar de todas las adversidades y brutalidades, aún las víctimas esperan reconocimiento con verdad, justicia y reparación.

El carácter histórico de este documento es de fuerza innegable, porque contiene –sin agotar siquiera la mayoría de los casos de horror a nivel nacional– un retrato de la barbarie vivida por la sociedad hondureña frente a militares y policías déspotas, convertidos en sicarios uniformados, violentos, torturadores y criminales. Y asociados con otras fuerzas de la oscuridad.

El informe viene bajo el título “la voz más autorizada es la de las víctimas” y consta de una introducción general sobre los impactos del golpe en los derechos humanos.

Destaca también el documento los principales patrones de las violaciones a derechos humanos cometidas en casos tipo, que fueron analizados por la Comisión en varias regiones del país y refleja, además, un análisis de la base de datos levantada entre junio 2009 y agosto 2011.

Los ejemplos de Comayagua, Choloma, Tegucigalpa, Alauca, Choluteca y Copán, entre otros, son casos que reflejan un proceder institucional por parte de la maquinaria del horror aún vigente entre nosotros.

Un aporte importante de este informe, además de sus conclusiones y recomendaciones, es el impacto psicosocial de las violaciones a los derechos humanos en las personas a nivel individual, familiar y grupal, que demanda un abordaje integral para detener sus efectos en la sociedad del futuro.

No es un informe ideal pero deberá ser un informe digno, que obligue a realizar una mirada desde las víctimas, hasta ahora invisibilizadas, ninguneadas y revictimizadas.

El gran desafío es que toda la información que confirmará, revelará o reafirmará “la voz más autorizada de las víctimas” sirva, efectivamente, a la comunidad internacional, al Frente Nacional de Resistencia y a los partidos políticos para implementar en un posible nuevo escenario de poder en 2013-2014 las recomendaciones sugeridas.

No sería posible ninguna propuesta de reconstrucción democrática de Honduras, si las bandas organizadas que suplantan el poder continúan protagonizando la solución de violencia, terror y odio sobre la faz del país.

Basta ver la suerte que han corrido las 130 recomendaciones de la Comisión oficialista que presidió el guatemalteco Eduardo Stain, más de la mitad ni siquiera han sido tratadas en términos formales por el aparato golpista. Es decir, a los actuales inquilinos del poder no les interesa ni la memoria de los hechos ni la sanación de las violentas heridas. No es su agenda la justicia. Su negocio es la impunidad y la violencia.

En este caso la voz de las víctimas es potente y viva, pero está amenazada por una indefensión institucional casi permanente y la incertidumbre de los nuevos escenarios en proceso de conformación es muy grande.

Justamente el informe llega en la víspera de las elecciones primarias del 18 de noviembre y en una fecha altamente simbólica: el nacimiento de Francisco Morazán, que dirigió un proceso regional de unidad y lucha frente al saqueo de los filibusteros, que de todos modos lo mataron.

Un gran reto para las mujeres como Esly Monje, Nora Cortiñas, Mirna Perla y Helen Umaña, junto a los hombres comisionados de España, Costa Rica y Honduras, es poder colocar en el imaginario nacional este derecho de las víctimas a ser oídas, reconocidas y reparadas.

Sea bienvenida, pues, la voz más autorizada de las víctimas... este 3 de octubre!

No hay comentarios: