lunes, 8 de agosto de 2011

Algunas perlas de nuestra realidad social


Radio Progreso

Hay una tendencia generalizada en la sociedad para no ver más que las cosas negativas, desarrollar un espíritu hipercrítico e ir conformando una cultura donde solo se habla de derechos pero no de responsabilidades. Si a eso unimos el vivir en una comunidad mediática donde solo importan las noticias impactantes, lo llamativo, lo espectacular, lo que es objeto de comentario, de chambre político, de cualquier tipo de escándalo o del miedo causado por una especie de “zozobra nacional”. Con frecuencia, tanto los informativos televisivos, como la prensa escrita o radial obedecen a esos patrones que, casi podríamos decir, se van haciendo “rutina cultural”.

Sin embargo, hoy queremos llamar la atención sobre “algunas perlas de nuestra realidad social”, es decir, haciendo remembranza de las parábolas evangélicas, algo que se aparta de lo crítico, de lo negativo y nos presenta el lado constructivo y positivo de nuestra realidad nacional. Son dos noticias aparecidas hoy: el convenio realizado entre el COPINH (Comité Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras) y el gobierno, por un lado, y el hecho que el “Frente Amplio de Resistencia Popular” haya terminado el borrador de sus estatutos, por otro.

Es digno de resaltar el convenio firmado entre los “copines” y el gobierno pues se hace desde su identidad y su territorialidad; se tiene en cuenta la infraestructura, lo cultural, los recursos naturales, lo ambiental, la tenencia de la tierra, lo jurídico y lo educativo. Es decir, que sobresale por encima de todo la existencia de un “proyecto étnico” que se quiere realizar con una conciencia muy clara de lo que son y lo que quieren; con objetivos a mediano y largo plazo. Al mismo tiempo constituyéndose en un actor e interlocutor social, no solamente en diálogo con el gobierno, sino articulado con otras fuerzas sociales en la búsqueda de alternativas anti-globalizantes en la presente coyuntura.

El hecho que el “Frente Amplio de Resistencia Popular” (FARP) haya concluido el borrador de sus estatutos es una buena noticia pues nos dice que está activo y en movimiento. Que sigue adelante con su “proyecto para constituirse en una fuerza política democrática, revolucionaria e incluyente, y una institución de carácter permanente y de derecho público”. Al mismo tiempo, que el FARP sigue impulsando la unidad en la diversidad del movimiento popular y político en resistencia.

Los “copines” luchan como “actores sociales” y desde el “ámbito de lo social”: tienen un camino recorrido, una estrategia definida y claridad en la conducción. El FARP, en cambio, busca consolidarse como “fuerza política” e iniciando una nueva etapa donde “puedan aglutinar al movimiento popular y político en resistencia, respetando la pluralidad ideológica y su autonomía organizativa”. Tiene como reto que “lucha contra reloj” de cara a las próximas elecciones. Pero, también, tiene como ventaja un respaldo popular fuerte y fortalecido por el proceso iniciado a raíz del golpe de estado. Al mismo tiempo que se beneficia del desgaste de una clase política que no sabe cómo dar salida a una crisis socio-política causada por ella misma y sin más oferta que una lista interminable de candidatos presidenciales.

Por lo tanto, vemos como bueno que haya actores sociales y políticos que sirvan de contrapunto y balance en una coyuntura donde el cambio y nuevos planteamientos son urgentes y necesarios. ¡Ojalá que siempre haya “perlas sociales” que de manera gratificante sean portadoras de ilusión y esperanza!

No hay comentarios: